
Los cristianos de la época antigua según la Biblia, no iban tras Jesús en los templos, ellos lo seguían por las calles, en as plazas, incluso en las casas a donde Jesús entraba para convivir con la gente y hablarles de las Buenas Nuevas (Evangelio).
La forma semi-moderna de entrar a la iglesia (edificio) no es lo que Jesús hacia, por lo que podemos entender que ser cristiano no tiene que ver con entrar a una iglesia con cierta denominación, sino seguir a Cristo es la base del cristianismo verdadero.